De dónde vienes y adónde vas?

Génesis 16 nos cuenta la historia de Abram, Sarai, y Agar quien era la sierva de la yerma Sarai. Sarai llegó a tratarla mal hasta que Agar huyó. Más tarde el Ángel del Señor le habló diciendo, “de dónde vienes y adónde vas?” Lo interesante es que la interrogación salta las preguntas más obvias de “dónde estas” y “qué haces.”

En un sentido, la interrogación propuesta es muy reveladora del enfoque divino. Cristo vino para llevar al mundo de un lugar a otro sin dilatar en la jornada . En otras palabras, nuestra ubicación y nuestra ocupación son de menor importancia con tal de que vayamos ganando terreno en nuestros caminos.

Sin embargo, Agar respondió “estoy huyendo de mi señora” al cual el Ángel dijo que regresara a Sarai. La respuesta de Agar responde sólo en parte a la pregunta puesta. Ella si contesta la primera parte, “de dónde vienes,” pero en vez de decir adonde iba, ella identificó lo que hacía. Así es para todos nosotros, si andamos sin idear primero un destino, andamos sin dirección y sería mejor quedarnos en dónde El Señor nos hubo puesto anted, y esperar que el espíritu nos imparte un plan y un destino.

Acercarme (LEAD)